30 noviembre 2022

NBA: los Clippers reaccionaron y lideran la serie ante Denver

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Luego de un segundo partido con Denver dominando y ganando ante los favoritos Clippers, se esperaba una reacción contundente de los angelinos como para no dejar dudas de quién era el mejor, pero Denver le generó un enorme dolor de cabeza, llegó a estar 12 arriba y solamente se cayó al final, cuando los Clippers le cerraron los caminos al cesto en los 4 minutos. Ganó LAC 113-107 dejó la serie 2 a 1 y tuvo dos grandes responsables: Kawhi Leonard (23 puntos, 14 rebotes y 6 asistencias) y Paul George (32 con 12/18 de cancha).

Durante una buena parte del partido, el dueño de la noche fue Nikola Jokic. Siempre un segundo adelantado al resto, imponiendo su elevadísimo IQ para superar con pases la defensa rival, y anotando antes el que se le opusiera por talla o por tiro, los Nuggets estuvieron siempre ahí en la primera mitad, sin sacar ventaja, pero tampoco viendo de lejos a LAC, donde Paul George era el líder ofensivo en un trámite donde no hubo tantos inspirados en ataque, ni siquiera Kawhi.

Los primeros minutos del segundo cuarto empezaron a preocupar seriamente a los Clippers. porque sin Jokic, pero con Porter en ritmo, los Nuggets sacaron 8 primero y 12 unos minutos más tarde (55-43), para adueñarse del juego, ante unos Clippers sin volumen en ofensiva, con pocos pases y con Leonard torcido para el cesto. Dependían de George básicamente. Apretando atrás cerraron milagrosamente bien el período (57-59), pero la frustración por no poder fluir era evidente.

Para su suerte, Murray nunca encontró el sendero correcto con el tiro (14 puntos y 5/17 de cancha), pero lo reemplazaban entre varios: Porter, Morris, Grant, Millsap. LAC era George, Leonard más protagonista en la segunda mitad y pinceladas sueltas de Williams, Harrell o Morris. Todo muy cuesta arriba. A 2m39s del final del 3C pasó al frente después de mucho tiempo y pareció que podría ser el inicio de la paz, pero nada de eso. Le quedaba todavía el parto final.

Cuando se dio cuenta de la complicación que tendría si no se despertaba a tiempo, fue como que alineó los planetas, paradójicamente cuando Zubac salió por faltas y Harrell tuvo que hacerse cargo de Jokic. Fue como que el gran peligro los unió para un bloque defensivo, cerrándole todos los caminos a Denver. De estar 101-99 abajo pasaron a ganar 111-103 en 3m45s donde secaron a los Nuggets con un parcial de 12-2 determinante.

Ahí fue Leonard el mejor, haciendo de todo un poco. Metió sus tiritos de midrange, defendió y ayudó, tomó rebotes clave y pasó la pelota como los dioses. A Denver quizá le faltó la decisión de Murray, cuya frustración mayor en el cierre fue un intento de volcada, taponado por Kawhi con los dedos, ni siquiera con su mano. Fue 113-107 y la serie quedó 2-1 para LAC. Kawhi Leonard terminó con 23 puntos, 14 rebotes y 6 asistencias. George sumó 32. Jokic fue el más regular del campo con 32 puntos, 12 rebotes y 8 asistencias. El miércoles, cuarto choque.

Boston se puso en ventaja ante Toronto

La pregunta que sobrevoló el campus de Orlando durante estos últimos días, más precisamente desde el jueves pasado, era cuánto podía pesar en un torneo entero una acción que duró 5 décimas. Sí, aquel triple de Anunoby en el juego 3, que pasó de dejar una serie 3-0 a otra 2-1, fue un tiro que pesó toneladas. Boston no se recuperó en el cuarto, pero hoy lunes tuvo la moral para plantarse en el campo y arrollar a los Raptors 111-89 para poner otra vez las cosas de su lado, 3-2, con Jaylen Brown como líder, con 27 puntos.

Y no es casual que el líder haya sido Brown. Primero, fue el que cometió el error en la defensa de Anunoby el jueves, y luego se mostró abatido en el juego 4, con 14 puntos, pero 4/18 de cancha, fallando sus primeros 7 tiros de tres puntos, y mostrándose todo el tiempo descentrado. Como líder de su equipo, no condujo al resto y Toronto puso la serie 2-2. Hoy lunes era el día de la redención. Y Brown fue su firme pastor.

Brown, uno de los jugadores de la NBA más involucrados en la demanda contra el racismo y la injusticia, demostró que su cabeza podía y debía volver a estar en el lugar indicado, y fue el hombre que marcó el rumbo, un rumbo que se resolvió muy rápido, podríamos decir desde los 19 segundos, cuando el propio Brown clavó el primer tiro del juego, y de tres puntos.

En tres minutos Boston estaba 9-3, en 9 llegaba a 18-5 y cerraba el primer cuarto 25-11. Un absoluto candado defensivo, aprovechando también una noche en ataque para el olvido de Toronto, que no metió los tiros difíciles, ni los medios ni los fáciles. Y eso evidentemente lo derrumbó para ser más consistentes atrás.

No hubo juego nunca. Boston siguió con la confianza alta, sacó 21 a los 7 minutos del segundo cuarto y de ahí en más solo fue cuestión de cuidar de no hacer lo que podía pasarle: hilvanar errores consecutivos que levantaran anímicamente a su rival y la tormenta se le volviera en contra. Esta vez fue serio, no permitió sorpresas y remató el juego en la primera mitad.

El final fue 111-89, con 27 puntos de Jaylen Brown (10/18 de cancha), seis jugadores en doble dígito, nadie jugando más de 37 minutos y un porcentaje de campo del 49.4%, caido al final por la ventaja. En el momento cumbre, llegó a ser del 56%. Lo contrario fue Toronto, que terminó disfrazando con casi un 39% su porcentaje final, cuando en el momento definitorio apenas pasaba el 30. Ahora, será cuestión de ver quién reacciona mejor. Toronto tiene la chapa de campeón y jugadores con mucha experiencia. Boston parece haber pasado lo peor de la ola, pero confiarse de eso podría ser su perdición.